domingo, abril 16, 2006

Deportes Melipilla 1 - Curicó Unido 2

Santiago, 16 de abril de 2006.



Hace horas ya que quedó atrás la grata tarde (si bien los hinchas ubicados en la "popular" melipillana sintieron todo el sol en la cara, hasta que se vino la noche, tanto en el sentido futbolístico como en el literal) que con sol y algo de brisa recibió a los más de 3.500 hinchas (quizás más de 4.000) que casi colmaron las galerías, y en algo ocuparon la tribuna del Roberto Bravo Santibáñez. Cabe destacar que este excelente marco de público también fue gracias a la nutrida hinchada del equipo visitante, que en más de diez buses llegó a la ciudad de Melipilla a presenciar este encuentro.

Equipos infantiles, globos al cielo, y un duelo de hinchadas entre "Meliadictos", "Melihuana", la barra de Pomaire y todos quienes ocupan en cada encuentro el centro de la galería oriente del municipal melipillano, y que han seguido creciendo en número desde que se les vio nacer con una bandera y un paraguas de colores; contra los "Marginales", la barra del cuadro de la ciudad de las tortas, eran el preludio para este encuentro que dirigió un errático Alejandro Zelaya y que comenzó con unos tres minutos de atraso con respecto a la hora original prevista para el pitido inicial: las 16:00 de este día de Pascua de Resurrección.

Pocos segundos después del pitazo inicial, Jímenez, el capitán melipillano, lanzaba el primer intento, pero un tirito era lo que salía de sus pues. Un minuto más tarde Fuentes, que esta vez fue colocado en la cancha desde el primer minuto por Luis Musrri, intentaba de tiro libre, haciendo pasar los primeros sustos al meta visitante, nuestro conocido Luis Vásquez. Recién al minuto 7 Curicó Unido tendría un primer acercamiento a la portería de Traverso, pero la defensa de Deportes Melipilla conjuraba con facilidad el peligro.

A los 10 minutos se podía decir que estábamos ante un partido trabado, con ambos equipos jugando con esquemas similares (4-2-2-2), y donde Deportes Melipilla tenía más el balón, pero no se podía decir que dominase las acciones. Unos minutos después Traverso rompía la monotonía de un juego centrado en el mediocampo saliendo a cortar un balón que se venía a su área con la testa. Posteriormente Jímenez tuvo una gran ocasión de gol, pero el meta curicano estuvo presto. No habían pasado un par de minutos desde esa ocasión, cuando "Maravilla" Guzmán se lo perdía solo, en una acción que estaba destinada a ser gol y que finalmente frustró al jugador y a la hinchada melipillana. Sin embargo, poco a poco Curicó Unido, que hasta entonces sólo había sido un cuadro echado para atrás y expectante, comenzó a despertar y a acercarse hacia el área rival. De ello dio cuenta un sendo golpe en un madero del pórtico defendido por Traverso, producto de un cabezazo de un jugador del cuadro curicano que estuvo al borde de ser gol y dejó a la hinchada local con ganas de venerar el parante. Todo esto ya pasados los 25 minutos de juego. Al 27, nuevamente riesgo para el cuadro del caballito. Una toletole en el área melipillana se produce luego de que a Traverso se le suelta el balón. Afortunadamente Valladares logra defender la esférica con éxito, soportando las "chuletas" de los curicanos.

Quedaba claro ya para el minuto 30 que Deportes Melipilla había perdido el balón, y Curicó Unido, que durante casi todo el partido fue un cuadro ordenado y en eso hay que rendirle mérito, despertaba. Al minuto 30, confusa jugada en el área melipillana. Los jugadores de Curicó pedían penal, pero Zelaya cobra córner. Sin embargo, Melipilla cerca del minuto 34 lograba resucitar y nuevamente le metía presión al meta Vásquez. Esto, hasta el minuto 40. Tragedia para la hinchada del potro solitario: Curicó Unido, que buscaba el contragolpe, encuentra la oportunidad ideal. Soto no encuentra defensa que pueda detenerlo, y para colmo, el meta Traverso sale pésimamente, como varias veces, y el curicano no tiene más que meterla dentro. Algarabía para los hinchas albirojos; tristeza y chuchadas entre los locales.

Un minuto más tarde, la primera de las varias interrupciones del encuentro. Un hincha melipillano en estado de ebriedad (un "viejo chicha", como dirían algunos) cae guardaabajo desde la galería oriente. Sin quedar muy claro cómo (aunque quizás con alguna complicidad de los carabineros que ¿resguardaban? la galería oriente, y que se "hicieron los locos" cuando este personaje entró a la cancha), el ebrio hincha entra a la cancha, para risa de los melipillanos, con actitud decidida (dentro de su tambaleante estado) y dispuesto a enfrentar al juez del partido. Los curicanos detectan su presencia y solicitan al árbitro que lo saque de la cancha. Indignados, los periodistas de "Rumbo Deportivo" sentían vergüenza de la situación, mientras Carabineros se tomaba todo el tiempo del mundo en sacar al fanático de la cancha.

Cuando el primer tiempo llegaba a su fin reglamentario, Cabión se gana una amarilla por estrepitoso foul contra un curicano. Para entonces, los avances de Curicó Unido eran cada vez más difíciles de detener para los melipillanos. Si ya el partido requería varios minutos de descuento por el incidente del curadito, aún más interrupción tuvo el partido al minuto 45+1, cuando un jugador de Curicó Unido cayó sobre el pasto. Zelaya no entendía nada, todos los jugadores fueron a las cercanías del caído, y el único que parecía tener claro algo de esta situación era un guardalíneas, que señalaba a Zelaya. Este, en medio de la confusión, expulsó a Olguín, de nuestro equipo, y nunca quedó muy claro lo sucedido. Los jugadores de Deportes Melipilla seguían pensando en el reclamo cuando la desconcentración les pasó la cuenta. Minuto 45+6, córner para Curicó Unido, y como los melipillanos estaban pensando en otra cosa, Montesinos no tuvo más que elevarse y meterla adentro. Árbitro que huye sirve para otro partido, pensó Zelaya, y luego del 0-2 para Curicó Unido, dio por finalizado el primer tiempo. Y con 10 jugadores y 2 goles en contra, el partido ya se daba por sentenciado.

Los ánimos estaban calientes en la cancha y en las tribunas, y el ambiente se puso tenso. Entonces, de quién sabe donde, un hombre vestido con el uniforme melipillano y acompañado de una pelota salió a la cancha. El anunciador del estadio explicaría luego que se trataba de Juan Zapata, el mejor dominador de pelota del país (véalo cuando pueda en Huérfanos con Ahumada, Santiago Centro), a quien Deportes Melipilla había traído cual número de "varieté" para amenizar el entretiempo, antes de que el personaje se fuera a unos torneos a México y Estados Unidos. El dominador de balones se ganó el respeto del "monstruo" y logró calmar los ánimos, llevándose aplausos luego de la exhibición de su arte.

A las 17:11 se reinició el encuentro, en su segunda mitad. Un cambio presentaba Deportes Melipilla. Salía Manso (la hinchada pedía la salida de este jugador) y entraba Medina, quien fue un buen aporte para el equipo. Al 46, con el ímpetu del primer minuto, Cabión (quien, a pesar de la amarilla, fue uno de los buenos jugadores en Melipilla; esforzado todo el partido, creando ocasiones) se iba en pos del arco, pero lo frenaban a la entrada del área. Luego Medina intentaba de media distancia, aprovechando su porte y su físico. A los 52', los delanteros melipillanos permitían a su sufrida hinchada levantar las banderas, gritar gol y sentir un hálito de esperanza. Vrsalovic entraba al área, lanzaba, la tomaba "Maravilla" Guzmán y remataba sin piedad. ¡Gol de Deportes Melipilla! ¡1-2, y los sueños volvían a las tribunas del Roberto Bravo Santibáñez!

Un minuto después del gol, Vásquez (bastante vilipendiado por la hinchada melipillana) salvaba su pórtico. Si bien Curicó Unido también intentaba, Melipilla lograba recobrar algo de iniciativa, pero más a base de empeño que de buen fútbol. Siguió notándose una característica de todo el encuentro: Sin ser notoriamente superior, y recurriendo a técnicas que deprimen la calidad del espectáculo (hacer tiempo); esperando el contragolpe y creando problemas cuando se podía, Curicó Unido hizo su negocio, fue ordenado, y se llevó la victoria. Deportes Melipilla tuvo muchas ocasiones, tuvo el balón en muchos momentos, tenía ímpetu, quería ganar; pero estuvo desordenado e impreciso en momentos claves. Errores cometió el cuadro de Musrri, y le pasaron la cuenta.

A los 61', Guzmán dejaba el pasto melipillano entre algunos aplausos, y entraba el "chico" Romero, que no aportó nada esta vez; contrario a la mayoría de sus actuaciones. La hinchada pedía la salida de Pericás, que no anduvo bien en este partido (a pesar de su empeño), y a quien Musrri dejó estar hasta el final. Discutible cambio el del DT melipillano, ya que debilitó la delantera por ir en pos de la posesión del balón en momentos en que el poder ofensivo era lo más necesario. Melipilla desperdiciaba oportunidades, y Curicó hacía algunos cambios ante todo para refrescar al equipo y mantener el esquema. A los 70, Traverso se reivindicaba conjurando el peligro producido por un craso error del defensa Valladares. Luego Jiménez probaba batir el arco curicano, sin resultados. A las 75', el balón estremecía el parante del pórtico de Vásquez, rebotando justo en el vértice del horizontal con el palo derecho. Y Zelaya, que tenía la mente en otra parte, cobraba lanzamiento de esquina, cuando ni el más acérrimo de los hinchas melipillanos lo hubiera pedido. Quizás se lo señaló su guardalíneas del oriente, quien en ese entonces ya se había ganado innumerables "lineman conchetumadre" de ambas hinchadas, furiosas por tantas posiciones de adelanto discutibles y/o inexistentes que cobró para ambos lados. A los 76', Vásquez se ganaba una merecida amarilla por hacer lo que hizo todo el encuentro: hacer tiempo.

Últimos minutos del partido, y sólo entonces Musrri dio oportunidad al solicitado (al menos por mi y por los de la radio Serrano) Laguna, que reemplazó a Jiménez. Sin embargo, milagros hay pocos, y Laguna no repitió la rutilante actuación que tuvo con Unión La Calera, a pesar de que corrió en la cancha y le puso empeño. Melipilla tuvo algunas oportunidades más, pero no supo concretar. Curicó Unido también tuvo un par de ocasiones peligrosas, y las desperdició. Amarilla ganaron Valladares (DM) y Soto (CU) en "el concho" del partido, el cual terminó con una derrota para Deportes Melipilla, para tristeza de los que le fuimos a ver.

Curicó Unido no ganó injustamente, sin embargo, de haber estado más concentrado y preciso Deportes Melipilla, este último se hubiera quedado con la victoria. Melipilla perdió por sus propios errores, y ahora deberá enfrentar a un rival directo en la lucha por los primeros lugares: San Luis de Quillota. Confiemos en que Melipilla ha estado bien de visita (¿quizás mejor que de local? Ahí queda la pregunta), en que pueda ir solucionando las imprecisiones, y en que llegue pronto la recuperación de jugadores como Miranda y Arenas, para dar más alivio a este equipo que no ha mostrado un mal juego y que tiene merecido estar en las primeras posiciones (quedó segundo luego de este partido) de la Primera B.

Desde la capital de Chile, un hincha de Deportes Melipilla,

Eduardo Peñailillo.

No hay comentarios.: